De cantar en discotecas limeñas por unos miles de dólares a convertirse en el artista más escuchado del planeta, el cantante portorriqueño ha construido su impresionante ascenso a su peculiar estilo. Ocho años después de su primera visita al Perú, regresa este 16 y 17 de enero como una figura global que redefine el centro del pop en español.