Cerca de 1.000 personas se han congregado en una fiesta rave que se está desarrollando en dos naves del polígono industrial Les Malaltes, en el municipio de La Sènia (Tarragona). Los alrededores de la fiesta, situados junto a campos de olivos y caminos rurales, han sido ocupados por centenares de vehículos de los asistentes, muchos de ellos con matrículas de países como Alemania, Francia, Italia y Andorra. A pesar de la magnitud del evento, la fiesta transcurre sin incidentes destacables y sin generar ruido en el núcleo urbano. El pueblo de La Senia, con 5.800 habitantes y situado a un kilómetro, no percibe la música, como ha confirmado una vecina a la emisora Cope. "La gente del pueblo no ha visto que hubiera nadie de fiesta, realmente", ha asegurado. Por el momento, no hay prevista ninguna intervención policial para desalojar el recinto. Los Mossos d'Esquadra mantienen un dispositivo que controla los accesos para evitar una mayor concurrencia. La estrategia consiste en dejar que la fiesta se vaya acabando con la salida progresiva de los participantes, que se podría producir a lo largo de este fin de semana, cuatro días después de su inicio. En estos momentos, con cuentagotas, algunos de los vehículos van abandonando el espacio y los agentes les someten a las pruebas de alcoholemia y drogas. La alcaldesa de la Sénia, Victòria Almuni confía en que esta rave no se alargue muchos días y que no se produzcan altercados.