Todo lo que cambia este 2026... lleva su tiempo. Uno de los buenos propósitos que me he marcado para 2026, a ver lo que me dura, es ser un poco más positiva. Voy a empezar por lo bueno. Si ere pensionista... bien. Las pensiones vuelven a subir este año. Un 2,7% las contributivas. Aunque hay más cambios, por ejemplo, en el cálculo de la cotización. También suben el sueldo de los funcionarios. Tres millones y medio de trabajadores públicos cobrarán un 2% más este 2026. Y el SMI, aunque empieza el año congelado en 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas, el Gobierno ya ha dejado claro que volverá a subir aunque sea sin el respaldo de los empresarios, y además con efecto retroactivo, a partir del 1 de enero. Se mantienen finalmente además, los descuentos del bono social energético para aquellos consumidores más vulnerables además de la prohibición de corte de luz, agua y gas en esos hogares. También se mantienen las bonificaciones al transporte público y se añade ese abono único de 60 euros al mes para viajar en autobuses interregionales, trenes de cercanías y de media distancia. Y hasta aquí las alegrías. Porque en 2026, la previsión es que siga siendo más caro llenar la nevera. Se espera que los precios continúen subiendo aunque esa subida sea menor. Se añade además a las que hemos acumulado en los últimos años. Más o menos lo mismo se espera para la vivienda. Precios que seguirán subiendo, sobre todo, en el alquiler, aunque algo menos que este año. La luz... pues en esto tenemos dos partes en la factura. La parte variable, la de tu consumo, que esa se espera que baje por el abaratamiento de la energía. Pero luego está la fija. Los cargos que se añaden por impuestos, peajes... esa sube. Se calcula que unos 15 euros de media al año. Si circulas habitualmente por autopistas de peaje gestionadas por el Estado, prepara la cartera porque también suben. También es muy probable que te suban la factura del móvil o de internet, porque las principales compañías de telecomunicaciones también suben sus tarifas. Hasta enviar una carta, para el que la siga mandando, nos va a costar 7 céntimos más. En fin... lo que decía a principio. Vamos a ser positivos. Al menos, las rebajas están a la vuelta de la esquina.