A partir del 1 de enero, los trabajadores que accedan a la jubilación podrán calcular su pensión mediante dos fórmulas distintas: tomando como referencia los últimos 25 años cotizados —el sistema actual— o bien 29 años de cotización descartando los dos peores —el nuevo modelo—. No obstante, esta última opción se aplicará de forma progresiva y, durante este año, solo podrán descartarse los dos peores meses de cotización.