En el pueblo riojano de Hormilleja, un matrimonio de jubilados, Ricardo y Mercedes, encontraba hace ya unos años una pasión insólita: la cría de pavos reales. Durante los últimos 15 años, su finca se ha convertido en el hogar de más de un centenar de estas aves exóticas, mostrando una dedicación que comenzó antes de su retiro laboral y que les ha llevado a coleccionar ejemplares de múltiples colores. La afición por los animales no es nueva para ellos. Previamente, Ricardo se dedicaba a la cría de palomas mensajeras federadas, con las que participaba en competiciones de vuelo por toda España. Según relata Mercedes, su mujer, la transición hacia los pavos reales surgió de la amistad con un matrimonio mayor de Briones que les regaló sus primeros huevos. "Nos dio unos unos cuantos huevos, así empezamos, sacamos los pollos, criamos, y así seguimos", explica Mercedes en COPE Rioja sobre sus inicios. Lo que empezó con unos pocos huevos se transformó en una impresionante colección. "Hasta 100, 100 y pico hemos llegado a tener, sí", comenta Mercedes. La pareja ha llegado a criar hasta nueve mutaciones diferentes de pavos reales. Entre sus ejemplares más especiales se encuentran los de la variedad verde de Java, originaria de Indonesia, aunque Mercedes aclara que los ejemplares puros son muy difíciles de encontrar en España. A pesar de su apariencia exótica, el cuidado de estos animales es más sencillo de lo que parece. "Es como una gallina, es como una ave normal", asegura Mercedes. La clave, según ella, reside en una buena alimentación: una mezcla de trigo, maíz, pienso compuesto y pipas de girasol. "Entre más mejor alimento le des, pues mejor están", subraya. Con el paso de los años, el esfuerzo físico que requiere el mantenimiento de tantos animales ha comenzado a pasar factura. "Mi marido anda mal de la espalda, y es trabajo, hay que agacharse para para limpiarles y todo, y nos cuesta", confiesa Mercedes. Por este motivo, la pareja ha decidido reducir el número de aves y quedarse únicamente con los pavos de la variedad verde de Java, para poder seguir disfrutando de su afición de una manera más sosegada.