En mayo de 2025 Víctor Cuén, fiscal auxiliar ejecutivo del Departamento de Justicia, lanzó una tajante y puntual advertencia: "A loslíderes del Cártel de Sinaloalos perseguiremos hasta que en la última instancia encuentren su destino y enfrenten a la justicia, aquí, en una sala del tribunal en el Distrito Sur de California". El ultimátum del funcionario estadounidense no fue un hecho aislado. Sus palabras resonaron durante una conferencia de prensa en donde, por primera vez, se anunciaron cargos por 'narcoterrorismo' en contra de miembros de alto rango de la organización delictiva.Los protagonistas de dicha acusación no fueron los herederos de los líderes más notorios del Cártel de Sinaloa sino dos personajes que, aunque habían logrado mantener un bajo perfil, sus operaciones vinculadas al trasiego de drogas los convirtieron en objetivos prioritarios para el gobierno estadounidense: Pedro Inzunza Noriega y su hijo, Pedro Inzunza Coronel.Mejor conocidos como El Sagitario y El Pinchón -respectivamente- ambos fueron señalados como líderes clave para la organización que algún día encabezaronArturo Beltrán Leyva y sus hermanos pero que, tras el abatimiento de El Barbas y el eventual arresto o muerte de sus consanguíneos, quedó en manos de un séquito de sus operadores que aún concentran sus actividades criminales en Sinaloa. “La Organización Beltrán Leyva bajo el liderazgo de Inzunza Noriega, es presuntamente responsable de algunas de las mayores incautaciones de drogas de fentanilo y cocaína con destino a Estados Unidos”, dijo Houtan Moshrefi, agente especial interino a cargo del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus sigles en inglés) en San Diego, California. Aunque también se presentaron cargos en contra de otros cinco miembros del grupo delictivo por tráfico de drogas y lavado de dinero, el Departamento de Justicia enfatizó que la acusación fue resultado directo de la Orden Ejecutiva 14157 firmada por el presidente Donald Trump a través de la cual se designó al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera.Fue cuestión de tiempo para que esa primera acusación por ‘narcoterrorismo’ comenzara a tener consecuencias al otro lado de la frontera. Si bien meses antes el Gabinete de Seguridad del gobierno mexicano ya había dado un fuerte golpe a la organización criminal luego de asegurarles lo que definieron como “el mayor decomiso de fentanilo en México”, los cargos presentados en Estados Unidos en contra de El Sagitario y El Pichón fueron tan solo el preludio de su caída.El abatimiento de El PichónA lo largo de la segunda mitad del 2025, la constante presencia de elementos de la Secretaría de Marina (Semar) en diversos municipios del norte de Sinaloa confirmaba lo que más de uno se temía: la cacería en contra de los líderes de los Beltrán Leyva que operan en la zona había comenzado. Diversos operativos y enfrentamientos en la zona fueron reportados, sin embargo, no fue sino hasta la mañana del 30 de noviembre cuando, a través de su cuenta verificada de X, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que durante una operación en Guasave y Ahome, fuerzas federales lograron asegurar armas, vehículos, drogas, precursores químicos y se detuvieron dos operadores de una célula delictiva. Un día después, durante una conferencia de prensa se confirmó lo que por Sinaloa se rumoraba:Pedro Inzunza Coronel, alias El Pichón, había sido abatido. De acuerdo con el reporte oficial, la muerte del hijo de El Sagitario se suscitó en medio del fuego cruzado protagonizado por integrantes del grupo criminal y personal naval.A El Pichón la muerte llegó antes de que pudiera ser extraditado -o entregado- a Estados Unidospor los cargos que pesaban en su contra en el Distrito Sur de California entre los que destacaban no sólo aquellos relacionados al trasiego de drogas y al crimen organizado sino también al ‘narcoterrorismo’. La caída de Pedro Inzunza Coronel se perfilaba a reconfigurar la estructura de la célula criminal que encabezaba junto a su padre, sin embargo, nuevamente autoridades federales lograron adelantarse. El arresto de El SagitarioSiete meses después de que Estados Unidos hiciera pública su primera acusación por ‘narcoterrorismo’ en contra de narcotraficantes mexicanos, autoridades federales en México lograron el arresto de uno de sus protagonistas: Pedro Inzunza Noriega, alias El Sagitario o El Señor de la Silla. En plena víspera de año nuevo, el gobierno mexicano emitió una ficha en la que informó que, una investigación coordinada entre la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR) condujo a autoridades federales hasta un inmueble vinculado al líder criminal donde lograron su arresto. De acuerdo con reportes de Angel Hernández y Manuel Aceves para MILENIO, el arresto de El Sagitario se suscitó en un inmueble ubicado en Culiacán, Sinaloa. Junto con el líder criminal también fueron detenidas tres personas, fueron aseguradas armas de fuego así como diversas cantidades de droga.Tanto Pedro Inzunza Noriega como sus colaboradores arrestados fueron trasladados a las instalaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) en la Ciudad de México donde se definirá su situación jurídica.Si bien El Sagitario ya se encuentra bajo resguardo de autoridades mexicanas, el alto rango que alcanzó dentro de la Organización Beltrán Leyva lo consolidan como candidato a convertirse en uno de los siguientes generadores de violencia extraditados o entregados por el gobierno mexicano a Estados Unidos país que, entre otros ilícitos, lo acusó por ‘narcoterrorismo’. Los herederos de los Beltrán Leyva que sobreviven Pese a que autoridades mexicanas y estadounidenses identificaron a Pedro Inzunza Noriega y su hijo Pedro Inzunza Coronel como líderes clave de la Organización Beltrán Leyva, lo cierto es que no son los únicos que mantuvieron vivo el legado de Arturo Beltrán Leyva en Sinaloa. Entre los que sobreviven al asedio de autoridades y rivales destaca Fausto Isidro Meza Flores, alias El Chapo Isidro. El poderío y las operaciones que dicho personaje ha acumulado en el estado lo han llevado a ser identificado incluso como el líder de su propia organización criminal conocida como el Cártel de Guasave. Para mantener su posición dentro del hampa, El Chapo Isidro mantuvo afinidad con otros operadores que algún día también trabajaron para los hermanos Beltrán Leyva, tal y como fue el caso de El Sagitario, pero también Óscar Manuel Gastélum Iribe -alias El Músico- o Jesús González Peñuelas, mejor conocido como Chuy González.Contrario a otros operadores criminales en el país, los herederos del imperio criminal de los Beltrán Leyva en Sinaloa han procurado mantener un bajo perfil, sin embargo, dicho factor no los ha exentado de entrar al radar de autoridades estadounidenses.Trascendió también que, aunque en un inicio El Chapo Isidro y sus operadores aseguraron mantener una posición neutral respecto al conflicto que estalló en Culiacán entre Los Chapitos y Los Mayos, meses más tarde fuentes de la Fiscalía General de la República (FGR) revelaron a MILENIO que el Cártel de Guasave optó por cerrar filas con Ismael Zambada Sicairos, alias El Mayito Flaco. De este modo, haber mantenido vivas las redes operativas de los Beltrán Leyva en Sinaloa hicieron de El Chapo Isidro, El Sagitario, El Músico y Chuy González no sólo objetivos prioritarios de autoridades sino también actores que en cualquier momento podrían mover el tablero criminal no sólo de Sinaloa sino del resto del país. ATJ