Con la llegada de la Navidad, los hogares españoles se llenan de listas de deseos para encontrar el regalo perfecto para los más pequeños. Muñecas, peluches, coches teledirigidos, cocinas de juguete o balones copan escaparates y catálogos. Sin embargo, más allá de la ilusión y el envoltorio brillante, surge una pregunta clave: ¿son todos estos juguetes realmente seguros para los niños?