El Parlamento de Galicia gestiona unos 20,5 millones de euros anuales y es la única institución pública que está exenta de pasar el escrutinio del Consello de Contas. El órgano fiscalizador ha renunciado en su plan de trabajo para 2026 a supervisar el presupuesto del Pazo de O Hórreo. Adoptaron esta decisión, con el único voto en contra de un conselleiro maior, después de que PP, BNG y PSdeG se aliaran en julio de 2024 para dejar de remitir al ente que preside Juan Carlos Aladro las cuentas del Legislativo frenando así el intento de Contas de fiscalizar por primera vez en la historia la contabilidad de la Cámara gallega.