Compartir coche para ir al trabajo o a la universidad ya no es solo una forma de ahorrar combustible o de reducir emisiones; ahora también puede ser una fuente de ingresos. Esa es precisamente la apuesta de Tribbu, una plataforma española de movilidad compartida que remunera a los conductores por viajar acompañados en sus desplazamientos cotidianos. Tras abrirse al público general este año, la compañía ha logrado duplicar su facturación y supera ya el millón de euros en ingresos.