Los inicios de año son una oportunidad para empezar las cosas un poco mejor. Estos inicios pueden suponer un punto de partida para realizar los cambios necesarios en aquellos elementos o sistemas que no responden a necesidades actuales, sistemas, en definitiva, anacrónicos. En sanidad, empezar con buen pie no es un propósito: es una urgencia cívica pues el anacronismo tiene impacto en los resultados en salud. Como decía Platón, «el comienzo es la parte más importante del trabajo»; en el caso de la sanidad, en este 2026 recién iniciado, ese comienzo exige realismo, pacto político y una clara dirección. Y es que, lo que está en riesgo, no son sólo unos datos plasmados sobre un papel, sino el consenso social... Ver Más