El Tribunal de Instancia de Vigo ya es una realidad. La nueva estructura judicial que sustituye a los ya antiguos juzgados unipersonales y estancos entró en vigor, pero lo hará de forma progresiva y con un período de implantación de tres meses. Lo cierto es que ayer, primer día laborable con el revolucionario modelo que releva al que se arrastraba desde el siglo XIX, los cambios de puertas a afuera apenas eran perceptibles. Con la Ciudad de la Justicia a medio gas por las vacaciones navideñas y por el hecho de que estos días son inhábiles para la mayoría de actuaciones procesales, el personal está empezando a familiarizarse con la nueva organización. Aplicaciones informáticas que forman parte del día a día judicial como Lexnet, Minerva o el SIRAJ ya tienen la nueva nomenclatura, que rompe con la anterior y a la que habrá que acostumbrarse, pero los carteles y placas del edificio judicial aún conservan la vieja denominación, que deberá cambiarse para adaptarla a la reforma.