El Niño Jesús de la Compañía, solemnidad y gozo en la primera procesión de 2026 en las calles de Córdoba

En medio de un viernes mitad laborable mitad festivo, entre el apresurado ambiente de compras, cafés de media tarde, diversión y vacaciones al asalto de otro fin de semana de fiestas, se alza un oasis para volver los ojos al verdadero motivo de la Navidad . El Niño Jesús de la Compañía , rodeado de niños y jóvenes, se encuentra pasando por las calles del Centro y parte de la Judería con enero recién estrenado. Con Él se escribe el primer capítulo del gran libro de las procesiones que aguardan este año 2026 en Córdoba. El nuevo atuendo confeccionado por la hermandad del Santo Sepulcro para el Niño Jesús, con túnica granate y capa de color blanco en damasco, ha sido la principal novedad en esta salida que alcanza su décima edición, pues hay que remontarse a 2017 para recordar la primera vez. Las bullas y la sed de procesiones siguen intactas, como se ha puesto de manifiesto en la plaza de la Compañía, las calles Santa Victoria y Ángel de Saavedra, en las que era difícil moverse. Los claveles rojos en su mayoría y algunos morados han resaltado en el paso del Niño Jesús, con las jarras de plata de las esquinas del antiguo paso del Señor del Sepulcro y los faroles del palio. La marcha 'Nuestro Padre Jesús de la Victoria', de José Manuel Mena Hervás, recibe al paso mientras deja atrás su templo de la Compañía llevado por jóvenes costaleros. Una multitud de cofrades de todas las edades, salpicada con algunos turistas, envuelve al paso desde el minuto uno, con presencia de muchas familias y grupos de jóvenes congregados allí para disfrutar. «¡A la calle Deanes!», se escucha como declaración de intenciones. Los mayores de la residencia de Santa María lo contemplaban todo desde los balcones del edificio. A las seis y media de la tarde la puerta de la parroquia de la Compañía se abre para que este testimonio de fe sea visible y palpable. El misterio de la Encarnación al comienzo del nuevo año queda patente en las escenas representadas en el canasto y los niños del cortejo alumbran con sus hachones. La Agrupación Musical de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos de Puente Genil vuelve a poner su impecable sonido al andar solemne y elegante del paso. Las marchas hacen vivir la alegría en torno a un niño, con el presagio de que antes o después llegarán el sufrimiento de la cruz, con la Pasión y la muerte. Su presencia en Córdoba levanta una gran expectación , desde su ensayo en la plaza de las Tendillas hasta que comienza a acompañar al Niño Jesús, y así durante todo el itinerario previsto este viernes mientras cae la noche. A la manifestación pública de alegría por el nacimiento del Hijo de Dios en la fiesta del Santo Nombre de Jesús se suma la recogida de productos infantiles para que madres que tienen dificultades puedan criar a sus hijos. Es la aportación al proyecto Fuente de Vida de las Madres Adoratrices de Córdoba. Los pañales, los potitos, la leche en polvo recogidos entre los participantes en el cortejo y reunidos en el interior del templo son el camino de la apuesta por la vida y al sí sin condiciones de una madre a su hijo. El fervor se ha desatado en la primera procesión del año en torno al Niño Jesús de la Compañía entre grandes pinceladas de sobriedad y elegancia.