El repartidor Zigor Hernández, conocido en TikTok como [@zigoreitor1], ha compartido un vídeo que no ha tardado en hacerse viral. En él, se sincera sobre una de las situaciones más complicadas de su día a día: el transporte de paquetes pesados a viviendas sin ascensor. "Mirad, la gente tiene que tener cuidado con lo que pide por internet porque piensan que los repartidores vamos a subir todos los paquetes hasta su casa, y no es así", advierte en su publicación. Su mensaje busca concienciar a los compradores sobre las dificultades que entraña su profesión. Zigor explica que, aunque en el vídeo del que habla tiene "suerte porque no llevo cosas pesadas", se ha enfrentado a tener que subir paquetes de 30 kilos hasta un tercero o un cuarto sin ascensor sin recibir ni siquiera un simple agradecimiento. "No digo que hagáis mal en pedir una tele de más de 60 pulgadas o bultos muy voluminosos, el problema es que no estáis bien informados", matiza el repartidor. Según él, muchos clientes se quejan cuando un mensajero se niega a subir un paquete pesado por la falta de ascensor. Él mismo, como cliente, asegura que actúa de otra forma: "Yo también pido a domicilio, pero si pido algo pesado, intento hablar con el repartidor y buscar un sitio que le sea más fácil para dejarlo si yo no puedo ayudarle". En una ocasión, vivió una situación límite: "Una vez subí un paquete de 47 kilos enganchado con dos bridas a la espalda; me dolió todo el día y solo recibí un simple 'gracias'". El esfuerzo físico es tal que, según Zigor, muchos de sus compañeros se niegan en rotundo a realizar estos portes. "Conozco a muchos compañeros que no suben ni paquetes de 15 kilos", afirma. Él, en cambio, lo hace porque quiere, pero insiste en la dificultad de manipular ciertos bultos como "cajas de arena de 30 kilos o sacos de más de 25 kilos que no tienes ni espacio para coger". La de Zigor es una profesión llena de anécdotas, como cuando se hizo eco la noticia de que se encontró a dos jóvenes reflejados en el espejo de un portal o recibió un pedido insólito de madrugada. Por todo ello, Zigor Hernández concluye su vídeo con una petición directa a los consumidores para que reflexionen antes de finalizar sus compras online y consideren las implicaciones que tienen para los trabajadores del sector. Su ruego final es claro y directo.