Según el tópico, en Sevilla no hace mucho frío, pero se pasa mucho frío. Hay mucha literatura sobre los percheros en el recibidor de las casas para ponerse el abrigo al entrar, no al salir. Porque la ciudad está preparada para el verano, sabe combatir el frío, no el invierno. Es cierto que el viento cuchillero que te afeita cuando vas en la moto apenas dura unas semanas. Y también es verdad que el congelador de la calle se enciende aquí apenas unos días, pero los suficientes para tener que hacer un buen gasto en abrigos porque este frío húmedo es traicionero, traspasa el paño y la pluma, el algodón y el plástico. Este aire de nieve se cuela en... Ver Más