El fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, conocido como "Vega González versus el Estado de Chile", determinó que el sistema judicial vulneró acuerdos internacionales al aplicar disminuciones a las penas de los condenados. Con esta sentencia la Segunda Sala del máximo tribunal elevó los años de cárcel en 14 causas que ya tenían resoluciones firmes y ejecutoriadas.