El ambiente previo de cara al Espanyol-Barcelona de este sábado (21 horas) está cargado desde que Joan García fichó por el Barça, procedente del Espanyol, el pasado verano. Desde entonces, mucho se ha especulado con lo que podría suceder el primer día que el cancerbero azulgrana volviera a Cornellà. A nivel institucional, tanto desde el Espanyol como desde el Barcelona se han hecho muchos llamamientos a la calma y de hoy, pese a que en algunos medios de comunicación y en redes sociales, el pique se ha mantenido, hasta el punto de que parece hablarse más de la tensión que de lo deportivo. Por ese motivo, hay preparado un dispositivo especial, en lo que a seguridad se refiere, de cara al partido. Habrá un dispositivo récord por parte de los Mossos D'Esquadra para vigilar que todo esté en orden. Además, se han colocado unas largas redes negras detrás de cada portería para proteger a Joan García de posibles lanzamientos de objetos. Las puertas abrirán dos horas antes y están prohibidas las mochilas. Los peluches estarán bajo el punto de mira, tras el llamamiento a través de las redes sociales a que los aficionados lleven peluches con forma de rata para recibir al exportero espanyolista. Y hay contundencia con respecto a la prohibición de llevar simbología culé en el estadio. Por lo tanto, todo preparado para un estadio de Cornellá que rozará el lleno.