Tiempos de resiliencia. Combatir la adversidad. Rienda suelta a la imaginación. Y siempre a mano la pócima del escudo social y del populismo generoso. Así encara Pedro Sánchez un empinado 2026, minado de bombas parlamentarias y judiciales. Ahora bien, le asiste el coraje del animal político herido, de ese encorajinado rechazo a la (ultra)derecha y del virtuosismo propio del camaleón. La coraza suficiente para encarar la batalla definitiva de una guerra que, no obstante, va diezmando su suerte por la pesada losa de demasiados errores propios y ajenos. El escenario asoma sombrío en verdad, pero tampoco debería olvidarse la acreditada facilidad del PP para flagelarse.