Una soltera le canta las cuarenta a su cita, harta de su desagradable actitud: ¿Querías una Miss España, con la edad que tienes?

La experiencia de María (70) en 'First Dates' no resultó para nada como ella esperaba. La empresaria jubilada de Jaén acudía al restaurante de citas de Cuatro acompañada de su nieta, Carmen , para que la joven le diese el visto bueno a su pretendiente. Después de 16 años sin pareja, la mujer aspiraba encontrar un compañero de vida, de baile y de viaje de buen corazón. «Me gusta el cachondeo, conmigo se parte de risa todo el mundo. Yo digo cualquier disparate y se ríen conmigo», aseguraba la soltera antes de sentarse en la mesa para esperar a su cita. Antes del encuentro entre la pareja, Carmen recibía a José en la barra del local. El joyero jienense presumió de sentirse «como si tuviera 60 años, no he perdido facultades», aunque se negó a revelar su edad. Al encontrarse con la nieta de su acompañante se sorprendía, pues «vi una niña muy joven y dije esto no encaja por ningún sitio», apuntaba en los totales. Tras un breve intercambio de palabras, la chica daba su aprobación. Eso sí, su abuela ya fue otro cantar. A María se le cruzó José a la primera impresión por evidente desdén al presentarse. «Por educación tenía que haberme dado dos besos. No me he dirigido a él porque él no se ha dirigido a mí», aseveraba, visiblemente molesta. Al parecer, el disgusto con la elección de 'First Dates' fue mutuo. «Sinceramente, me he decepcionado. Me parece muy bien, pero yo pienso que a pesar de la edad que yo pueda tener, para mí esa mujer me parece una anciana para mi gusto. Con las mujeres que he tenido me llevaba entre ocho y 20 años. La juventud te da vida. Tú no puedes coger a una señora mayor porque te apaga», declaraba José . Y no sería la única vez que hablaba así de su cita lo largo de la velada. «La señora es una señora vulgar de pueblo con cierta edad y que está jubilada. Creo que lo que tiene que hacer es estar jugando allí a las cartas en casa», llegaba a manifestar en otro momento. Ajena a cómo el jienense hablaba de ella, la empresaria jubilada le cogía todavía más ojeriza a su paisano por su curriculum amoroso, que contó con todo lujo de detalles. «Tengo muchos hijos porque he tenido cuatro mujeres», comenzaba explicando. Coincidió que conoció a su mujer y a la vez a su amiga, que es compañera de estudios, «y de alguna forma me enamoré de las dos», afirmó. Con total desfachatez, José reconoció que había tenido una vida paralela con ambas durante años. «Primero tuve tres hijos con mi mujer, y circunstancialmente tuve una hija con la compañera de estudios. Después me separé, estuve con una pareja, tuve dos hijas y me volví a separar, y ya tuve otros tres hijos que son los que actualmente están conmigo. Y extramatrimonialmente tuve una niña en un pueblo de Jaén». «Ha tenido muchas mujeres, y a saber todas las que no ha dicho», replicaba María , cuyo semblante se ensombreció ya del todo en lo que restó de cena. Aguantó estoicamente sin cantarle las cuarenta. Hasta que en la decisión final no pudo contenerse más y le reprochaba que la charla había sido un poco fría. «Estabas parado», indicaba. Él, sin filtros, achacaba su actitud a que no le había gustado la cita que el 'dating show' le había preparado «¿Querías una Miss España, con la edad que tienes? ¡Qué vas a buscar!», estallaba la aludida. «Yo necesito una mujer más joven que me de vida», se justiciaba el joyero. «¿Y tú qué sabes la vida que te puedo dar? También te digo porque soy muy sincera y me gusta dar los palos cuando cae el burro… Cuando mi nieta y Carlos Sobera nos han presentado, lo primero es que no te has dirigido a mí para saludarme y darme dos besos. De caballero no has tenido nada», contraatacaba María . José echaba más leña al fuego más insistiendo en que su actitud sumamente fría se debía a que no le había agradado. «Aunque no te guste, lo normal es que por educación lo hubieras hecho. Que a mí tampoco me has agradado y no te he dicho nada», sentenciaba la soltera.