Luis García Postigo ha construido junto a Christian Martinoli una de las duplas más importantes y disruptivas del análisis deportivo en la televisión mexicana. Ambos, dejaron a un lado el molde tradicional y tomaron el riesgo de la crítica frontal, con un lenguaje cercano al aficionado que combina conocimiento futbolístico, humor ácido y narrativa espontánea. Un estilo que hoy impone tendencia, que ha conectado desde el inicio con nuevas audiencias, pero también arrastró a las de siempre; con un Luis García que salpica la experiencia del ex futbolista, mientras que Martinoli pone el relato.Incluso, en la Copa de Oro de este 2025, demostraron de nueva cuenta que pueden romper con cualquier esquema. Y es que, su casa, TV Azteca, no compró los derechos de transmisión de dicho torneo, por lo que ambos en un proyecto independiente, decidieron narrar sin imagen los partidos de la selección mexicana. En su primer duelo entre México y República Dominicana alcanzaron un pico de audiencia de 70 mil usuarios. El tema no fue sencillo, porque tampoco podían pronunciar las marcas registradas, y fue entonces que llamaron al certamen la Pitera Cup. “Azteca decidió no comprar los derechos de la Copa de Oro. Nosotros nos sentamos dos días antes, pedimos permiso, obviamente porque bueno, una de las cosas que nosotros tenemos clarísima es que Azteca Deportes ha impulsado este estilo y nos ha permitido mucha libertad y nos permite poder establecer estos vínculos comerciales, como el caso de Honor, con el que también tenemos una gran alianza y es fantástico. Cuando podría haber dicho pues no, todo se hace conmigo”, apuntó en entrevista con MILENIO-La Afición. Insistió en que “esta empresa nos permite total libertad, nos hace responsables de esa libertad, porque si decimos alguna estupidez, somos los responsables”.Nuevos proyectos Christian Martinoli y Luis García han desarrollado una serie de proyectos conjuntos que han marcado un antes y un después en la comunicación deportiva en México, destacando por su capacidad para innovar más allá de la transmisión tradicional de partidos. Desde las ya mencionadas narraciones alternativas sin derechos, hasta podcast, contenidos digitales y colaboraciones comerciales integradas de forma creativa, ambos han construido un ecosistema mediático basado en la libertad editorial y el riesgo constante. “Estamos inmensamente felices. Te digo, siempre le buscábamos. Ahora tenemos un podcast que si un día sale bien, un día no se oye y tal, tratamos siempre de darlo todo. El Nalgón (Martinoli) y yo, él acaba de cumplir 50, yo tengo 56, también entendemos que bueno, pues hemos caminado muchos años y que tal vez la puerta de salida está más cerca que la de entrada, pero lo que sí creo y que lo comparto, porque lo hemos practicado con el equipo, con la empresa que tenemos, pues estamos dispuestos a seguir tomando riesgos”, explicó el mundialista mexicano en 1994 y 1998.Química televisiva Su sociedad se ha caracterizado por explorar nuevos formatos, romper la solemnidad del comentario deportivo y trasladar su química televisiva a multiplataformas: “Hasta el último día que estemos respirando, vamos a tomar riesgos y vamos a estar abiertos a hacer cosas locas y a poder, insisto, escuchar y platicar con marcas, en este caso Honor, decir, pues ¿qué estás pensando?, déjame sumarme a tu locura, súmale la nuestra. Hemos sido muy afortunados”.Y enseguida, agrega que, “también hay que decirlo, hemos estado en el momento correcto, con gente correcta y el éxito que hoy se tiene, si la palabra éxito aplica, es de muchas más personas y no solo de dos, que tal vez damos un poco más la cara que los demás, pero el éxito y lo que se ha logrado descansa en muchas más personas, mujeres y hombres, con mayor inteligencia incluso que nosotros, con mayor sentido del humor, con mucho mayor trato y mayor todo. Esa es la realidad. Entonces estamos acá y hay que ser agradecidos en esta parte que se llama vida, que dura bastante poco”. View this post on Instagram El estilo de narrar de Luis García y Christian Martinoli ha sido objeto de constantes críticas debido a su tono irreverente y su lenguaje coloquial. Para algunos sectores, su manera de comentar resulta excesiva, poco seria o más enfocada en el entretenimiento. Sin embargo, esa misma polarización ha sido parte central de su impacto. “Es severamente criticado (el estilo) insisto, hay mucha gente a la cual le gusta y nos sigue y hay un chorro de gente a la cual no le gustamos, no le parecemos competentes, les parecemos una bazofia, que luego de pronto esa parte te sigue más. Si a mí alguien no me gusta cómo narra, cómo comenta, cómo piensa, no tengo necesidad de escucharlo. En el tema del futbol es diferente. Entonces parece ser que a algunos que no les caemos tan bien, pero están ahí pendientes a ver qué carajo andamos diciendo”.La piel, con el tiempo y la crítica, se suele hacer más gruesa. Eso lo tiene claro Luis García, quien afirma que desde que era futbolista tuvo que acostumbrarse a los señalamientos, por eso ahora le cuesta menos trabajo procesar ciertos comentarios.“Llegué al futbol profesional a los 15 años, debuté a los 17, así que a mí me ‘mientan’ la madre desde que tengo 17 años. Entonces yo ya estoy acostumbrado a que me digan todo lo que tú te puedas imaginar y no imaginar. Aprendí después de mucho tiempo, al principio me costaba, pero ahora no me lo tomo personal. Me gusta estar en una situación pública en donde la gente puede opinar sobre mi trabajo y sobre mi persona. Pues bueno, pues me aguanto con las buenas y me aguanto con las malas. Lo que sí he llegado a aprender a esta altura de mi vida es que no te creo ni las buenas, ni tampoco te creo las malas. Intento ir como en la carretera de en medio”, finalizó García Postigo..MGC