En el año uno de Trump y la teoría del caos de Putin

Se acabó el año uno de la era Trump, el primer año del gobierno sin tapujos de la ultraderecha norteamericana. Desde primeros de año, en que Donald Trump tomó posesión de su segundo mandato, se ha ocupado sistemáticamente de trabar o desmontar el mundo institucional de la posguerra mundial: desde la ONU al resto de los organismos internacionales, algunos de los cuales ha abandonado, sustituyendo los pactos y acuerdos por un sistema de fuerza escalonado en torno a la metrópoli imperial. Las relaciones internacionales son relaciones bilaterales con la potencia imperial. Ha sustituido la hegemonía norteamericana por el dominio imperial; el liderazgo consensuado en asuntos mundiales por la dominación global —era la disyuntiva de Zbigniew Brezinsky— que da a corto plazo una posición de excepcional preponderancia a los Estados Unidos mientras que deja en el olvido el mundo multipolar de la posguerra.