Perú inicia 2026 sumido en la incertidumbre política tras años de crisis institucional, protestas y fragmentación social. A pocos meses de las elecciones presidenciales, el país se enfrenta al desafío de canalizar el desencanto ciudadano y responder a demandas históricas de representación, seguridad y bienestar, mientras la economía mantiene signos de estabilidad bajo la atenta mirada de los mercados y del Banco Central