Con sorpresa y emoción, Antònia Campaner se ha despedido del mercadillo de belenes de la Plaza Major de Palma, uno de los más antiguos y consolidados de cuantos se celebran en Mallorca. Desde allí, durante 31 años ha surtido a las casas mallorquinas de pastorets (figuras del Belén caracterizadas con la indumentaria tradicional de la isla), nacimientos, Reyes Magos y escenas completas de oficios y espacios cotidianos, elaborados artesanalmente en barro y pintados con todo tipo de detalles.