Año nuevo, jefe nuevo

Más o menos, todo está exactamente igual el día después de Nochevieja, aunque todos nos sintamos renovados por dentro. Por fuera estamos igual que estábamos justo antes de las uvas. Es un momento tremendamente mágico. Sin saber muy bien por qué, somos como el tonto que mira el dedo mientras el sabio apunta a la luna. Pasan cosas, pero nosotros estamos a lo nuestro, brindando, bailando y con un matasuegras en la boca. Y eso lo sabe muy bien el president del Consell, que ha aprovechado ese momento para hacer cambios en el pisito. Guillem Ginard es el nuevo responsable de Turismo y eso no es poca cosa. No se trata de un simple cambio en el cargo, es un giro copernicano en la estrategia del área más compleja de la institución. Llorenç Galmés ha optado por un perfil político tras apostar inicialmente por profesionales más técnicos y expertos en el sector. Ahora cambia el paso, sin ruido y a la hora de las uvas. El presi toma el mando de Turisme porque sabe lo importante que es y lo mucho que se juega. Ginard tiene el culo pelado en esto de la política y tiene la habilidad de un veterano gestor con muchas horas de vuelo. Un torero en toda regla que está en línea con el presi y que aprendió de una crack. Y eso tampoco es casualidad en la línea de Galmés, aunque a muchos les cueste superarlo. No solo cuenta el voto hotelero. Hay más.