Pinta feo, la verdad. En 2026 seguiremos pendientes, ante todo, de los extraños juegos geopolíticos a tres bandas de Estados Unidos con Europa, Rusia y China, así como de la desestabilización o invasión de Venezuela y probablemente de otros países (¿Irán? ¿Cuba?). Seguiremos contemplando el abuso sin fin de Gaza y el horror de Ucrania y de los otros ochenta conflictos bélicos en marcha.