Con la vista puesta en las andaluzas dentro de un escenario cada vez más polarizado

El escenario político en el que se moverán los cordobeses a lo largo de 2026 tiene tantas realidades como interpretaciones posibles. La cita más evidente que marcará el calendario serán las elecciones andaluzas, donde resonarán los ecos de unos comicios extremeños que podrían servir como foto fija donde aprender de los errores y replicar los aciertos. Salvando las diferencias, Extremadura y Andalucía comparten rasgos a nivel estructural que no pueden negarse: un peso destacado de lo rural, la dependencia del sector servicios y cierta sensibilidad hacia las políticas sociales. No se trata tanto de extrapolar posibles resultados (que también, siempre con cierto recelo), sino de medir el relato político y las lecturas replicables entre ambas comunidades autónomas.