Adriana, Eve y Ángeles se conocieron el mismo día en la sala de un juzgado. Una había cuidado de una niña durante once meses, otra esperaba convertirse en mamá y la restante, una bebé, ser finalmente adoptada. Ocho años después de esa primera vez, el vínculo se sostiene. Ellas se hicieron amigas y ensamblaron sus familias porque la niña así lo pidió. En un capítulo de Voces, el vínculo de amor entre mamá Eve, mamá Adri y Angie