Pensar equivocadamente

Mi vida social es frenética, últimamente. Consiste en recoger a mis hijos de sus diferentes centros educativos, llevarlos luego a que entrenen o bailen y estar atento al calendario de funciones navideñas y extraescolares. Tan apasionante way of life se completa con la asistencia a partidos de benjamines, reuniones de trabajo y citas médicas. A veces me permito un capricho y también veo la tele. Otras veces, en ocasiones muy especiales, tomo un café con alguien.