Varias son las festividades que se aglutinan en estas fechas. Por eso que siempre se haya dicho ‘Felices Fiestas’, aunque haya quienes, hasta para felicitar, quieran llevarse la cuestión a la discordia y la trinchera. Más allá de la futilidad que rodea este debate, la imposición de lo feliz o de ser felices realza su hegemonía en esta época del calendario más que en cualquier otra.