La reciente venta de un décimo del primer premio de la Lotería Nacional en la administración La Pajarita, situada en la avenida Juan Carlos I de Mérida, ha vuelto a situar a la capital extremeña en el mapa de la fortuna. Más allá de los 30.000 euros repartidos, este tipo de premios tiene un efecto directo y simbólico en la economía local y en el ánimo de la ciudad, donde la lotería forma parte de la vida cotidiana.