Los adolescentes gallegos se automedican para el malestar: 8.000 estudiantes toman tranquilizantes sin receta

Organismos como la OMS predecían que la pandemia, por su carácter inédito, por el temor a lo desconocido que suscitó y por las restricciones asociadas, no solo pasaría factura a la salud física y la Xunta hizo suya la advertencia. Las consultas de los psicólogos aún acusan el empuje de esa ola, que se suma a un momento de desestigmatización de las afecciones de salud mental. Los jóvenes no son una excepción y en muchos casos, como cuestionan especialistas gallegos, la solución que les ofrece el sistema pasa por la medicalización cuando no son ellos mismos directamente los que se automedican, una alternativa que probaron en el último año uno de cada quince adolescentes en Galicia, y con fármacos, como benzodiacepinas y somníferos, que en teoría exigen receta.