Cuando una fragata usurpó Malvinas en quince minutos: el arrío de la bandera argentina y el capitán inglés que no pisó las islas

El trámite que supuso la apropiación flagrante y prepotente fue expeditivo, en parte por la decisión británica de usar la fuerza en caso de ser necesario y por la indecisión del jefe de las fuerzas argentinas, a pesar de que sus soldados querían resistir. A 193 años de un hecho cuyo eco aún resuena