La capital de Venezuela, Caracas, está viviendo momentos de grave tensión tras registrarse múltiples explosiones y avistamientos de columnas de humo en diferentes puntos de la ciudad. El profesor de Derecho Constitucional Tulio Álvarez, en una entrevista con Fernando de Haro, ha descrito desde su residencia lo que parece ser un ataque militar a gran escala contra objetivos estratégicos del régimen de Nicolás Maduro. Según el testimonio de Álvarez, los ataques se han dirigido a blancos muy concretos. "Desde donde yo estoy, he podido ver directamente bombardeo a varios sitios", ha afirmado. Entre los objetivos identificados se encuentran el aeropuerto de La Carlota, sede de la comandancia de la fuerza aérea; Fuerte Tiuna, donde se ubica el Ministerio de la Defensa; y Mamo, que alberga una importante base naval. El profesor ha confirmado el vuelo constante de aviones y un número inusual de helicópteros, cuya pertenencia a la Fuerza Aérea Venezolana pone en duda: "Venezuela no tiene esa fuerza aérea, no la tiene". Además de las instalaciones militares, Álvarez ha reportado explosiones en "el volcán", un cerro donde se localizan las antenas repetidoras de numerosos medios de comunicación. "Ahí hubo, por lo menos, dos explosiones, ya el fuego no se ve, pero durante un rato hubo fuego en el volcán", ha detallado el experto, quien ha calificado la operación como un "ataque combinado" por la presencia simultánea de aviones y helicópteros. Tulio Álvarez ha sido tajante al analizar la naturaleza del suceso, descartando que se trate de una operación menor. A su juicio, no es una acción de amedrentamiento, sino "un acto de guerra directo contra la fuerza armada venezolana". Esta valoración choca con las especulaciones previas sobre posibles intervenciones limitadas a zonas no pobladas para combatir el narcotráfico. "Cuando vemos que, en realidad, atacan áreas militares o bajo protección militar, la conclusión es que esto es una acción más definitiva", ha sentenciado. El catedrático ha descrito la capacidad de respuesta del régimen como muy limitada, con una Fuerza Armada "muy deteriorada" y una disciplina militar "muy frágil". En este escenario, un ataque de esta magnitud podría provocar un "efecto dominó" dentro de las filas del ejército, que no estaría preparado para "enfrentar un enemigo externo de la estatura de los Estados Unidos". Mientras tanto, la población civil permanece refugiada. "La gente está refugiada en su casa, nadie ni siquiera sale a los balcones", ha relatado Álvarez. Para el profesor, "un acto de guerra es la peor desgracia que pudo haber pasado a Venezuela". Considera la situación actual como "incomparable con las protestas masivas" de años anteriores y la califica como "la situación más grave en los últimos 20 años", una consecuencia directa de un régimen que ha sido "tremendamente dañino".