María Porto (Madrid, 1968) lleva más de tres décadas conviviendo con artistas, estudios y exposiciones que han marcado la historia reciente del arte español. Ha trabajado junto a creadores de la talla de Antonio López, Cánovas o Gordillo, aprendiendo de sus miradas y de sus procesos. Para ella, el arte no es un territorio abstracto ni distante, sino una forma concreta de estar en el mundo: "El día que dejas de aprender empiezas a morir", resume, convencida de que mirar una obra es también una manera de seguir viva. Hija del guionista Juan Antonio Porto, creció en una casa donde la curiosidad era obligatoria, la lectura cotidiana y el diálogo un valor irrenunciable. "Nos educaron en libertad", recuerda, reivindicando una infancia marcada por los libros, las tertulias y una mirada abierta que hoy echa en falta en una sociedad cada vez más crispada. De su padre heredó el optimismo crítico y una forma de entender la democracia como un espacio imperfecto pero imprescindible: "Con todas las deficiencias que tiene la democracia, de momento es el mejor sistema que tenemos". A lo largo de su trayectoria, Porto ha tenido que reinventarse en innumerables ocasiones. Hubo un momento en el que su vida privada eclipsó su carrera profesional tras su relación con Francisco Álvarez-Cascos, hasta el punto de que se vio obligada a apartarse del foco. Una experiencia que atribuye sin rodeos al machismo estructural: "Si encima eras mona era porque te acostabas con alguien; y si sacabas matrícula de honor, a ver qué estabas haciendo". Aquella exposición mediática la empujó a dar un paso atrás y a trabajar desde una segunda línea, sin dejar nunca de moverse dentro del mundo del arte. Hoy, con la experiencia acumulada y la misma energía, María Porto vuelve a situar la cultura en el centro como espacio de pensamiento, aprendizaje y resistencia frente al ruido y la intolerancia. "El arte te obliga a estar viva", dice, una afirmación que atraviesa su manera de estar en el mundo y que la ha llevado de nuevo a la primera línea. Dirige junto a David Bardía su propia galería, en la calle Villanueva de Madrid, especializada en vanguardias históricas españolas y arte contemporáneo. Además, ha roto moldes al abrir en El Corte Inglés de la Castellana un espacio de arte accesible a todo tipo de públicos. María Porto: "Siento que no he trabajado ni un solo día de mi vida" P.– ¿Quién es María Porto? R.– Te voy a contar mi versión de María Porto. Soy la mayor de cuatro hermanos. Siempre lo digo porque me ha marcado mucho: soy hija de un guionista de cine, un intelectual que, desde que éramos pequeños, nos dijo a todos sus hijos que no había que perder la curiosidad ni la ilusión; que nos dedicáramos a lo que nos gustara, pero intentando ser los mejores dentro de lo que hacíamos. Nos inculcó que no dejáramos de preguntarnos las cosas, que leyéramos cuatro o cinco medios de comunicación y que hiciéramos un...