Lucía: "Un pollo entero cuesta una media de 7 euros en la carnicería, y puedes sacar hasta 8 platos de esta forma"

Llenar la nevera cuando uno se independiza es un reto para muchos jóvenes. Lucía, una joven que comparte en redes su día a día, ha sorprendido a sus seguidores con el poco dinero que gasta al mes en comida. Su truco, que se ha popularizado rápidamente, se centra en un alimento básico: el pollo. El método consiste en dejar de lado las bandejas preparadas del supermercado y volver a la compra tradicional. "Si vas a una carnicería, siempre hay una, aunque dé más palo que ir al súper, pero es que la comparación de precio es abismal", explica Lucía. La clave es pedir "un pollo entero y que te lo corte por partes" para recibirlo en casa listo para cocinar o congelar. Con una sola compra de un pollo entero, que según detalla tiene un coste medio de siete euros, esta joven consigue preparar hasta ocho platos distintos. "Un pollo entero cuesta una media de 7 euros en la carnicería, y puedes sacar hasta 8 platos", señala. El despiece que le proporciona el carnicero es fundamental para organizar las comidas de más de una semana. La planificación comienza con las dos pechugas. De ellas salen dos comidas: una puede ser una pechuga a la plancha tradicional, y la otra se puede cortar en tiras para preparar unas fajitas. A continuación, los dos muslos ofrecen dos raciones más. Uno se puede cocinar "tal cual con verduritas", mientras que el otro se puede desmenuzar para añadirlo a un bol de pasta con salsa y pollo. Las dos alitas, al ser la parte más pequeña, las cuenta como un solo plato. Propone hacerlas rebozadas o al horno. Pero también ofrece una alternativa de aprovechamiento: "sacarle toda la carne que puedas, más lo que te haya sobrado del resto del pollo, y hacer croquetas de pollo". Aunque no salgan muchas, "eres solo una persona, así que un plato más", comenta. Finalmente, la carcasa del pollo y los restos que hayan podido quedar se convierten en la base de un nutritivo caldo. "Todo lo que te haya sobrado lo metes en una olla con agua y te haces un caldo de abuela", recomienda. Este caldo, una vez preparado, se puede congelar para tener disponibles entre dos y tres raciones de sopa casera para consumir más adelante. El ahorro es evidente y Lucía lo resume con una comparación directa. "En la carnicería nos ha costado un pollo entero para 8 raciones, 7 euros, en el supermercado, una bandeja con 2 pechugas te cuesta 7 euros", afirma. Su consejo se ha convertido en una guía práctica para quienes buscan estirar su presupuesto sin renunciar a comer bien y de forma casera.