Comer con niños en Sevilla: los mejores bares y restaurantes para disfrutar con los peques

Hay una pregunta que se repite en muchas casas cuando llega el fin de semana, un festivo o unas vacaciones escolares: ¿ dónde podemos ir a comer con los niños? Encontrar un restaurante donde pequeños y mayores disfruten a la vez no siempre es sencillo. Porque no se trata solo de comer bien, sino de hacerlo con cierta calma, sin prisas y sin tener que estar pendientes de que los niños se aburran a los diez minutos. Las familias lo tienen claro. La diferencia la marca un parque infantil, una zona de juegos, una terraza amplia o un entorno seguro —una plaza, un espacio al aire libre, un jardín— donde los niños puedan moverse con libertad mientras los adultos alargan la sobremesa. Esos detalles, que a veces parecen secundarios, son los que convierten una comida fuera de casa en un plan redondo. Ahora que estamos inmersos en las vacaciones escolares de Navidad, desde GURMÉ Sevilla hemos preparado una selección de restaurantes para ir con niños en Sevilla y provincia, pensada para disfrutar en familia sin renunciar a la buena mesa. En esta guía reunimos bares y restaurantes familiares que destacan por su enfoque pensado para el público infantil. Espacios donde los niños pueden jugar, correr o entretenerse, y donde los adultos encuentran el ambiente adecuado para comer con tranquilidad. Desde restaurantes con parques infantiles hasta terrazas situadas en plazas tranquilas o espacios abiertos, estas son algunas de las mejores opciones para comer con niños en Sevilla y hacer de la salida en familia un plan que apetezca repetir. Si hay un sitio que muchos padres tienen fichado cuando toca comer con niños en Sevilla , ese es QCross. Su terraza vallada, pegada al Parque de la Pirotecnia en Nervión, funciona casi como una extensión del propio parque, por lo que suele estar lleno de familias los fines de semana y durante las vacaciones. Aquí el plan es sencillo y efectivo. Los adultos se sientan a la mesa mientras los niños se mueven a pocos metros, en un entorno controlado, sin necesidad de levantarse cada cinco minutos. La carta acompaña ese espíritu práctico, con platos sencillos pensados para compartir : montaditos, carnes a la parrilla, frituras de pescado y una selección amplia para distintos momentos del día. Para los más pequeños, el menú ofrece opciones fáciles para niños, como nuggets, pollo empanado, hamburguesa de pollo o salchicha Frankfurt, lo que convierte la elección del restaurante en una decisión sin debates. Otro de sus puntos fuertes es la flexibilidad horaria, algo que se agradece especialmente cuando se sale con niños. Dentro del Parque de los Príncipes, en Los Remedios , Princi.Pico se ha ganado un sitio fijo entre los restaurantes a los que acudir cuando el plan es comer con niños en Sevilla. Su terraza, vallada y rodeada de zonas verdes , permite que los pequeños jueguen cerca de la mesa mientras los adultos comen sin sobresaltos, algo que marca la diferencia cuando se sale en familia. La propuesta gastronómica se apoya en una cocina tradicional de temporada, con una carta de tapas y raciones donde el protagonismo recae en las brasas. Para los niños, la carta no se complica: lagrimitas de pollo, empanadas y croquetas funcionan como opciones fáciles y recurrentes, ideales para que la comida fluya sin negociaciones. Para quienes se mueven por Triana y buscan un plan cómodo para comer con niños , el Kiosko Casa Matías es una de esas direcciones que funcionan. Está situado a pocos pasos de la Basílica del Cachorro, frente a la Torre Pelli, y cuenta con una t erraza amplia, acompañada de zona infantil, que permite a los pequeños estirar las piernas tras el almuerzo mientras los adultos se quedan a la mesa. La propuesta gastronómica mezcla recetario reconocible con guiños más actuales. En la carta aparecen clásicos que nunca fallan en comidas familiares —ensaladilla, montaditos, carrillada— junto a ensaladas, pescaíto frito, quesos y chacinas, o flamenquín, lo que facilita que cada uno encuentre su sitio. El ritmo del calendario también se deja notar en la cocina. Los fines de semana suelen apostar por arroces , ideales para mesas grandes, mientras que entre semana entran en juego los platos de cuchara , muy presentes durante los meses de invierno y pensados para comidas más reposadas. En Los Bermejales, el kiosko La Vespa replica un modelo que suele funcionar bien cuando se trata de comer con niños en Sevilla. Su terraza se sitúa junto a un parque infantil con columpios, un entorno cómodo para que los pequeños se entretengan mientras los adultos se sientan a la mesa sin prisas. La propuesta está claramente pensada para el público familiar. Para los niños, cuentan con menú infantil , con opciones como tortilla de patatas, hamburguesa de pollo crujiente o los conocidos 'vespitos' de lomo o pollo, platos sencillos y fáciles de encajar en cualquier comida. La carta para adultos es amplia, donde no faltan clásicos como la ensaladilla, los huevos rotos con jamón, montaditos y frituras variadas, pensadas para comidas informales y mesas grandes. Para quienes se mueven por el entorno de la Alameda de Hércules, Amanecer una de las opciones que encajan bien cuando el plan es salir a comer con niños. El restaurante se sitúa justo frente al parque infantil, un detalle que facilita que pequeños y mayores compartan mesa sin prisas y con margen para que los niños jueguen antes o después de comer. Su cocina tex-mex , suele funcionar bien en comidas familiares por lo directa y reconocible de sus propuestas. En la carta conviven hamburguesas, sándwiches y tacos con una amplia selección de antojitos, como nachos, fajitas o patatas fritas con distintos toppings, pensados para compartir y adaptar la comida al ritmo del grupo. Para los más pequeños, Amanecer cuenta con menú infantil, con opciones sencillas como nuggets, espaguetis con tomate, perrito caliente o pollo empanado, lo que facilita que todos encuentren algo a su gusto sin complicar la elección. En el corazón del barrio de la Alfalfa, Casa Manolo lleva décadas formando parte del paisaje cotidiano de las familias del centro de Sevilla. Con más de 85 años de historia, el local cambió de etapa hace unos años con una reforma que actualizó el espacio sin borrar del todo su memoria. En la cocina permanecen recetas que han marcado su trayectoria, como las conocidas pavías de bacalao, junto a guisos y frituras que conectan con el recetario más clásico del bar sevillano. A esa base se suma hoy un planteamiento más amplio, pensado para acompañar distintos momentos del día. Casa Manolo funciona desde el desayuno hasta la cena , pasando por el aperitivo, el almuerzo o la merienda. A muy pocos metros se encuentra la zona infantil de la Alfalfa , un punto clave para las familias que pasean por el centro y buscan un sitio donde los niños puedan jugar cerca mientras los adultos se quedan a la mesa. En Heliópolis , Bodega La Pitarra es uno de esos restaurantes que forman parte del día a día del barrio desde hace más de dos décadas. Un espacio muy frecuentado por familias que buscan comer con niños sin renunciar a sentarse con calma. El interior del restaurante cuentan con grandes ventanales que permiten la entrada abundante de luz natural y conectan visualmente el salón con el exterior. Esa continuidad se prolonga en una amplia terraza situada junto a un parque infantil, un elemento clave para las familias que acuden con niños y buscan un entorno cómodo y controlado. La propuesta gastronómica es amplia y de corte tradicional. En la carta conviven guisos caseros, arroces, pescados y una clara presencia de las brasas, con carnes seleccionadas como vaca gallega de Betanzos, cerdo ibérico de bellota procedente del norte de Sevilla y Huelva, y otras elaboraciones a la parrilla. El apartado dulce se completa con postres artesanos para poner el broche de oro. Nos vamos hasta Mairena del Aljarafe para recalar en esta hamburguesería, ideal para familias que buscan un plan fácil y atractivo para comer con niños. Mr. Mamut Burger se ha ganado un hueco propio gracias a una combinación infalible: smash burgers y espacio para que los pequeños se entretengan. El punto diferencial para ir con niños está en el castillo hinchable , que permite a los más pequeños jugar mientras esperan la comida o después de terminar, algo que convierte la visita en un plan más relajado para los adultos. Cuenta con dos locales, el más reciente se encuentra en Mairena del Aljarafe, en la calle Manufactura, 13. El otro está ubicado en Écija , en la Piscina Municipal. En Valencina de la Concepción, Morancho se presenta como una de las mejores opciones para comer con niños en el Aljarafe. Se trata de una brasería de gran formato, una finca de 33.000 m² con amplias terrazas, zonas verdes, aparcamiento privado y zona de juegos para niños que facilitan que los peques tengan espacio para jugar. A veces traen grupitos de música para ambientar la sobremesa y organizan actividades para entretener a los pequeños, como pintacaras o paintball. Además cuentan con un castillo hinchable. En lo gastronómico, Morancho pone el acento en las carnes a la brasa, con protagonismo para las ibéricas, y en una oferta de arroces pensada para compartir, una fórmula que suele funcionar bien en comidas familiares y encuentros numerosos. En Espartinas, Bambú se integra en el Parque del Sol como un restaurante pensado claramente para planes en familia. Rodeado de más de mil metros cuadrados de zonas verdes, el entorno marca el ritmo de la visita y permite combinar comida y tiempo al aire libre sin prisas. El parque ofrece múltiples instalaciones infantiles , desde jumping pillows y camas inflables para saltar hasta toboganes, columpios, una gran tirolina y cancha de baloncesto. También hay máquinas de ejercicio para adultos, lo que convierte la zona en un espacio compartido donde cada miembro de la familia encuentra su sitio. Mientras los niños juegan, la terraza y el interior del restaurante permiten a los adultos comer con tranquilidad. La carta de Bambú se mueve entre lo tradicional y algunos guiños viajeros. Aparecen opciones como croquetas caseras, huevos rotos con chistorra y platos principales como pulpo asado o pluma ibérica. Pero también cuentan con platos más creativos, como el brioche de pollo al curry verde, con emulsión de humo, hierbas y yema curada, o la milanesa con huevo y trufa. Por entorno, espacio y tipo de cocina, Bambú es una opción muy completa para comer con niños en la provincia de Sevilla, especialmente en fines de semana o días festivos en los que apetece alargar el plan y disfrutar del exterior.