Fin de ciclo. La cita para despedirnos de Stranger Things estaba señalada a las dos, hora española, de la madrugada de Año Nuevo. Un evento mundial, que en España tenía el aliciente de contar con la Puerta del Sol invadida de luminosos que homenajeaban la tipografía de la serie. Los noctámbulos que quisieran aguantar despiertos hasta el evento, contaban para amenizar la espera con los nostálgicos clips acompañados de los irónicos subtítulos de Cachitos, el programa con el que La 2 despidió el año. La poderosa franquicia de Netflix se ha despedido por todo lo alto y es de esperar que los menos impacientes vayan incrementando las audiencias a lo largo del fin de semana. Paras subrayar la importancia del acontecimiento, en Estados Unidos incluso llegó a proyectarse en cines, un dato que adquiere relevancia en estos tiempos de posibles fusiones con HBO y los temores de los escépticos de que Netflix deje de lado la gran pantalla. En España, en cambio, parece que solo se podrá ver por televisión, lo que no le resta espectacularidad al cierre, pero sí cambia la experiencia.