Que se corte la luz, y en el año que acaba de terminar ha habido un ejemplo mayúsculo , puede ser solo un contratiempo para una persona sana... Pero qué pasa cuando la vida de uno depende de un respirador conectado a la red o de una máquina que regule el ritmo cardiaco. Estar preparados para una situación de este tipo es el objetivo del Plan de Contingencia para Personas Electrodependientes del Servicio Andaluz de Salud (SAS), una medida diseñada «para garantizar la seguridad y la continuidad asistencial de quienes necesitan equipos médicos eléctricos para su supervivencia, ante posibles interrupciones del suministro eléctrico», tal y como subraya el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. En Andalucía , cerca de 70.000 andaluces dependen de dispositivos como ventiladores, concentradores de oxígeno o diálisis domiciliaria, lo que convierte cualquier fallo eléctrico prolongado en un riesgo vital. El nuevo plan, coordinado desde la Dirección General de Asistencia Sanitaria y Resultados en Salud del SAS , establece un marco de actuación homogéneo para todas las áreas sanitarias. Así, cada área de gestión sanitaria, distrito y hospital contará con un único Plan Normalizado de Trabajo (PNT) y un responsable del procedimiento que garantizará la aplicación uniforme de las medidas, indica la Junta en una nota de prensa. El plan incorpora un registro único y en permanente actualización de pacientes electrodependientes en cada área sanitaria, con información detallada de su situación clínica, tipo de terapia y red de apoyo. «Este listado se irá actualizando cada trimestre, y permitirá activar una respuesta inmediata ante cualquier incidencia», ha añadido Antonio Sanz. «Además, se refuerza la coordinación con las empresas proveedoras y se establece un seguimiento proactivo desde Atención Primaria , a través de la red de Enfermeras Gestoras de Casos, con especial atención a aquellas personas que viven solas o no cuentan con apoyo familiar o social; cada área sanitaria constituirá además un comité de crisis interdisciplinar que será el encargado de activar el plan, garantizar traslados urgentes cuando sean necesarios, además de supervisar la actuación de equipos profesionales y mantener una comunicación fluida entre los actores implicados y los Servicios Centrales del SAS». El plan también prevé que todos los centros cuenten con sistemas de respaldo energético con un correcto estado de mantenimiento , así como espacios de soporte asistencial para acoger temporalmente a pacientes electrodependientes ante interrupciones prolongadas del suministro eléctrico. Asimismo, cada área deberá realizar al menos un simulacro anual para evaluar la capacidad de respuesta ante este tipo de incidencias.