Héctor Solorio, en la cima del kickboxing mundial

El mexicano Héctor Solorio, dos veces campeón mundial de kickboxing, atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera deportiva. No solo por los títulos obtenidos en la élite internacional, sino por el camino de constancia, sacrificio y resiliencia que lo ha llevado a consolidarse como uno de los referentes del kickboxing mexicano a nivel mundial, lo que se dio en Abu DHabi, hace un mes.El seleccionado nacional de kickboxing, compartió en exclusiva para MILENIO-La Afición lo que significó para él y para México esta medalla de oro.“Me siento súper contento y orgulloso porque ha sido un honor representar a mi país tantos años y espero poder seguirlo haciendo y consiguiendo más cosas por México”, expresó Solorio, quien desde temprana edad encontró en este deporte una vocación que hoy lo coloca entre los mejores del planeta.El origen de su trayectoria está marcado por una historia familiar. “Arranco practicando este deporte desde los dos años debido a que mi papá es mi maestro”, relató. Su padre estuvo en la obtención del oro en Abu Dhabi, como parte del equipo de entrenadores de la delegación nacional.Una lesión lo puso a pruebaUno de los momentos más complejos en la carrera de Solorio llegó en el Campeonato Mundial de 2023, celebrado en Portugal. En plena semifinal, cuando dominaba el combate, sufrió una grave lesión. “Tenía el marcador a mi favor, iba ganando 6-0 y parecía que el oro estaba súper cerca, pero hago un movimiento donde se me rompe el ligamento cruzado”, recordó.Pese al dolor, intentó continuar. “Traté de continuar la pelea, pero me caía, estaba ya súper frágil mi pierna y no pude seguir”. Tras la operación en México, inició una intensa recuperación con un objetivo claro: volver a la élite. “Empezar la recuperación para llegar al Panamericano en Chile en 2024 y tratar de estar bien lo antes posible para ganar el pase a los World Games en China”.World Games y revancha mundialEn agosto de 2024, Solorio regresó al máximo nivel en los World Games de China, un evento histórico para su disciplina. “Fue la primera vez que el point fighting entraba a los World Games, así que fue un evento súper especial. Ahí entran los ocho mejores competidores del mundo y solo iba un representante de América, que era yo”, explicó.Aunque estuvo cerca del oro, se quedó con la plata. “Estuve a nada de traer esa medalla de oro; con la plata estoy muy contento, pero no te voy a mentir, me hubiera gustado traer la dorada”. Esa experiencia, sin embargo, fue el impulso para su revancha definitiva: “Ahora ya tuvimos la revancha en el mundial de Abu Dhabi”.El kickboxing mexicanoSolorio también destacó la evolución del kickboxing nacional y el trabajo institucional realizado en la última década desde la Federación Nacional de Kickboxing y Wako México. “Fernando Granados (Presidente) ha hecho un trabajo espectacular. El primer mundial al que asistimos fue en 2013 y de 68 o 69 países quedamos en penúltimo lugar”, recordó.Hoy, el panorama es distinto. “Diez años después hemos alcanzado estar en el top 9 con los juveniles y la selección de adultos ha entrado entre el 20 y 22. En América somos uno de los países más fuertes y cada evento tratamos de seguir subiendo hasta alcanzar los primeros 10 lugares”.“Hoy tenemos uniforme, estructura y mundialmente ya nos ven como un país serio; nos respetan bastante”, afirmó. Incluso compartió una anécdota que marcó ese giro: “Antes decían ‘vamos con México, súper fácil’, pero cuando empecé a ganarles, se sorprendieron y ahí empezó el ‘cuidado, México no es lo mismo’”.Con la mirada puesta en el futuro, Solorio representa no solo a un campeón, sino a una generación que ha cambiado la historia del kickboxing mexicano. Su trayectoria es testimonio de que la disciplina, el trabajo y la resiliencia pueden convertir la adversidad en títulos y respeto mundial.ZZM