En su afán por sorprender, los Reyes Magos apuestan cada vez más por regalar experiencias capaces de crear recuerdos duraderos. Escapadas, bienestar, gastronomía... ¿has escrito ya tu carta a sus Majestades de Oriente?¿No? Pues apunta esta sugerencia. En pleno corazón del Campo de Montiel se levanta el único cinco estrellas de la provincia de Ciudad Real: el hotel La Caminera Club de Campo. Ubicado en Torrenueva, sobre una finca de 1.000 hectáreas, este establecimiento se ha consolidado como un destino para vivir experiencias memorables. Su director, Juan José Martínez, lo define como “un lugar para desconectar, descansar y vivir experiencias que inviten sobre todo al bienestar y a darse un homenaje”. Una de las propuestas más singulares del hotel es su spa, reconocido por ser el único del mundo dedicado al aceite de oliva. En este espacio, los tratamientos se personalizan utilizando las esencias de distintas variedades de aceite, como la arbequina, para una experiencia relajante, o la cornicabra, predominante en la región, para un efecto más vigorizante. Martínez explica que decidieron dedicar el spa al “oro verde” como seña de identidad territorial. El hotel también ha enfocado su oferta en la creación de recuerdos inolvidables, especialmente en fechas señaladas. A través de su página web, se pueden adquirir diferentes paquetes de regalo que combinan alojamiento, gastronomía y bienestar. “Nosotros lo que intentamos ofrecer es regalos que realmente a la gente luego le queda en la memoria”, subraya el director, destacando que el objetivo es ofrecer “un disfrute, aunque sea de un solo día, pero que quede ese recuerdo como algo único”. La oferta gastronómica es otro de los pilares de La Caminera, con el restaurante Retama, galardonado con una Estrella Michelín gracias a una propuesta muy ligada al territorio. Además, en 2025, La Caminera recibió otro importante reconocimiento: la primera llave Michelin otorgada a un hotel en todo Castilla-La Mancha. Este hito consolida al complejo no solo por su cocina, sino por la experiencia hotelera integral que ofrece. Probablemente, la característica más exclusiva del hotel es su aeródromo privado, el único en un hotel de Europa. Este servicio atrae un tipo de turismo que no esperaban, según Martínez. No se trata solo de clientes con su propio jet, sino también de miembros de clubes aeronáuticos que comparten avionetas y visitan el hotel para alojarse o simplemente para comer en su restaurante.