Desde hace años (y principalmente después de la navidad) decenas de piscinas de plástico aparecen en distintas poblaciones del país. Este fotorreportaje recorre los pasajes de El Castillo, en La Pintana. Allí las piscinas no son lujos: se llenan entre las mangueras de varios vecinos, funcionan como espacios comunes y permiten que niños sin patio ni áreas verdes puedan refrescarse. Mientras el municipio cuestiona su instalación por infringir la normativa, en la población el calor empuja otra lógica: la de capear juntos el calor verano. The post El Castillo tiene una pelopincho: recorrido a 36 grados por pasajes repletos de piscinas de plástico en La Pintana, donde la necesidad vecinal se enfrenta a la norma municipal appeared first on The Clinic .