Cada vez más personas apuestan por una forma distinta de vestir en fechas señaladas: elegir una única prenda protagonista de 'fiesta' y combinarla con básicos del armario de siempre. Una falda de lentejuelas con un jersey de punto, un blazer metalizado con vaquero recto o un top de pedrería bajo una americana negra se han convertido en fórmulas habituales. De este modo, el brillo se integra en looks que pueden repetirse en cualquier celebración o incluso en el cotillón de Reyes Magos, en lugar de quedarse olvidado en el fondo del armario.