Hace siete millones de años alguien ya caminaba erguido en África. Y no era humano, ni se parecía demasiado…

El bipedismo siempre se presentó como uno de los grandes saltos que nos separaron del resto de los simios. Pero nuevos análisis de fósiles atribuidos a Sahelanthropus tchadensis sugieren que caminar sobre dos piernas pudo haber aparecido mucho antes de lo que creíamos, cuando todavía no existía nada parecido a un humano.