Como ocurriera en 1989 en Panamá con Noriega, el 3 de enero puede convertirse en la puerta a la libertad y el progreso del pueblo venezolano. Ha de reponerse en el poder a Edmundo González Urrutia, legítimo ganador de las elecciones presidenciales de 2024, que fueron robadas por Nicolás Maduro y el resto del régimen chavista ante la apatía de la comunidad internacional, Tampoco se respetó entonces el derecho internacional, así que la apelación de la izquierda (entre otras la de Pedro Sánchez) a la primacía de este precepto se la podían haber ahorrado. Lo primero que hay que celebrar es que haya un dictador menos sobre la faz de la Tierra. Francisco E. López. Madrid Trump nos descoloca y... Ver Más