El uso de drones armados por parte de organizaciones narcotraficantes y criminales se ha convertido en una de las amenazas más serias y difíciles de contener para la seguridad en América Latina, sobre todo en Colombia, México, Ecuador y Brasil
El uso de drones armados por parte de organizaciones narcotraficantes y criminales se ha convertido en una de las amenazas más serias y difíciles de contener para la seguridad en América Latina, sobre todo en Colombia, México, Ecuador y Brasil