El Ajusco ya no es solo un bosque: se ha transformado en un “sendero de búsqueda” con árboles y postes cubiertos de fichas de personas desaparecidas mientras familias y colectivos rastrean la zona

El Ajusco ya no es solo un bosque: se ha transformado en un “sendero de búsqueda” con árboles y postes cubiertos de fichas de personas desaparecidas mientras familias y colectivos rastrean la zona