Comer también era una cuestión de clase en la Hispania romana

Un estudio arqueológico en la villa romana de Noheda, en Cuenca, ha revelado una brecha alimentaria tan marcada como reveladora: mientras los terratenientes se permitían carne joven y vino importado, esclavos y campesinos subsistían con animales viejos y carnes duras. Comer también era una cuestión de clase.