Donald Trump fue quien anunció la captura de Nicolás Maduro y fue Donald Trump quien compartió la primera imagen del dictador venezolano bajo custodia de EE.UU. El presidente de EE.UU. difundió una fotografía de Maduro en la que el líder chavista, según el mensaje de Trump, estaba «a bordo del USS Iwo Jima». Se trata del buque de la Armada de EE.UU. desplegado en el Caribe al que Maduro fue trasladado en helicóptero tras su captura en Caracas , como el propio Trump había detallado poco antes en una entrevista en la cadena Fox News. En la imagen se ve a Maduro de pie, vestido con un chándal gris de una de las principales marcas estadounidenses, Nike. Maduro fue detenido junto a su esposa, Cilia Flores, mientras dormían en su localización de seguridad, según informó la CNN. Algunos elementos de la situación recuerdan al trato dado a los acusados de terrorismo islámico detenidos en Guantánamo, la base militar de EE.UU. en Cuba. El presidente de Venezuela lleva los ojos cubiertos con un antifaz , además de unos aparatosos cascos que le tapan los oídos, presumiblemente para que no pueda ver ni escuchar nada. No está claro si está dentro de un helicóptero o avión en el propio buque de guerra, pero lleva las manos esposadas y está aferrado a una pared con un arnés de seguridad que le sujeta los hombros y el torso y también lleva la cintura amarrada. Junto a él se ve parcialmente a un hombre que le custodia. En la imagen se intuye que es una agente de la DEA, las fuerzas de seguridad antidroga, por la imagen parcial de su chaleco. Tras su paso por el buque USS Iwo Jima, Maduro será enviado a Nueva York, donde se enfrentará a la Justicia de EE.UU. El dictador venezolano fue imputado en 2020 por narcotráfico y ha recibido una segunda imputación -en la que se incluye también a su mujer y a sus hijos- por la que será juzgado en el Distrito Sur de Manhattan. Ni Trump ni nadie de su Gobierno han compartido por ahora imágenes de la mujer de Maduro. En la imagen, Maduro está consciente y tiene una botella de agua entre las manos. Altos cargos de su Gobierno habían exigido a EE.UU. que compartiera una «prueba de vida» , una forma de decir que se temían que Maduro hubiera fallecido en la operación militar decretada por Trump.