Por qué Enrique VIII terminó enterrado bajo una tumba modesta pese a planear un mausoleo monumental

El poderoso rey Tudor soñó con un sepulcro colosal que inmortalizara su autoridad y su ruptura con Roma, pero conflictos familiares, decisiones políticas y cambios económicos frustraron el proyecto y lo dejaron reposando bajo una simple losa en el Castillo de Windsor