Ha sido una victoria gozosa, de resultado amplio, con muchos niños en las gradas y que consolida al Celta en la pelea por las plazas europeas. Pero cuyo coste exacto se conocerá en los próximos días. «Es un partido muy difícil de controlar en muchos aspectos porque han pasado un montón de cosas», resume Claudio. Hasta media docena de jugadores concluyeron el domingo con problemas físicos.