Delcy Eloína Rodríguez Gómez se ha convertido por estas horas en una figura clave de lo que ya es un hecho irreversible en Venezuela: el post madurismo. "Hay una vice que la puso (Nicolás) Maduro, que juró ante él. Ella acaba de tener una larga charla con Marco Rubio y dijo 'haremos lo que necesiten'", dijo Donald Trump con una curiosa amabilidad de vencedor. "Creo que ella fue muy cortés. Ella no tiene chance, lo vamos a hacer bien", añadió el multimillonario norteamericano. Acto seguido cobró más consistencia una pregunta que recorrió Caracas después de la "cinematográfica" captura del hombre que se hacía llamar "el presidente obrero" y que a su esposa, Cilia Flores, le había otorgado el cargo simbólico de "primera combatiente": la salida de Maduro, más allá de las características de la operación, parecería haber sido en un punto negociada. Y no solo por el "haremos lo que necesiten" que Trump le atribuye a Delcy, como se la conoce, pocas horas después de expresarse indignada sobre lo que había ocurrido. "Habrá un equipo trabajando. No hay nadie para hacerse cargo", precisó el magnate, dando a entender que la figura de Rodríguez sería apenas testimonial como parte de los planes de manejar personalmente los asuntos venezolanos.